389. Franciscanos Misioneros del Corazón de Jesús y de María Inmaculada



Los Franciscanos Misioneros del Corazón de Jesús y de María Inmaculada son una Asociación Pública de Fieles fundada por la Madre María Elisabetta Patrizi en 2009 en la Prelatura de la Santa Casa de Loreto (Italia). El fin de la fraternidad consiste en tender constantemente a la máxima gloria de Dios mediante la perfecta santificación propia a través de la Inmaculada. Los Hermanos tienen como referentes espirituales y maestros de vida a San Francisco de Asís, San Maximiliano María Kolbe y Santa Teresa del Niño Jesús. Junto a los tres clásicos Consejos Evangélicos de pobreza, castidad y obediencia, profesan un cuarto voto de total consagración a la Inmaculada como cosa y propiedad de Dios, para ser signo e instrumento de la Caridad divina.


Están actualmente presentes en Italia con tres conventos.

- Fratelli Francescani Missionari del Cuore di Gesù e di Maria Immacolata
Via Cappuccini, 46
62018 Potenza Picena (MC)
Italia
Tel. (+39) 339-4909236
Email: p.jasonffm@gmail.com

* Franciscanos Misioneros del Corazón de Jesús y de María Inmaculada (web)

El testimonio de la Venerable Sor Clara de la Concepción Sánchez García (1902-1973), monja Clarisa



Juana de la Concepción Sánchez García nace el 14 de febrero de 1902  en Torre de Cameros (La Rioja). A la edad de dos años, la familia se traslada a Rebollar (Soria). Desde pequeña mostró señales de querer consagrar su vida a Dios, al que se entregaba ya en la niñez en tiernos momentos de oración. Con 20 años ingresa en el monasterio de Clarisas de Soria y cambia su nombre por el de Sor Clara de la Concepción. Es destinada a diversos oficios, realizados siempre con alegría y humildad, como sacristana, destacando por su delicadeza y amor por las cosas del Señor, ropera, ecónoma, tornera y vicaria.


Sor Clara con el antiguo hábito

Durante 17 años ejerció el servicio de Abadesa, mostrándose como una madre solícita y ejerciendo el gobierno con alegría, humildad y sabiduría. Con la ayuda del Señor consiguió una profunda renovación de la vida espiritual de su comunidad en clave evangélica y franciscana. Enamorada del carisma de la que se llamó “plantita de Nuestro Padre San Francisco” logró que la comunidad volviera a la observancia prístina de la Regla de Santa Clara, renunciando a dispensas y glosas que la habían asfixiado desde siglos pasados (como rentas y patrimonio), y esto antes del Concilio Vaticano II. Sus frutos pronto comenzaron a ser visibles con la bendición de vocaciones, que hasta hoy hacen de las Hermanas de este monasterio una comunidad dinámica y floreciente. Su amor por Jesús Eucaristía, como fiel reflejo de Santa Clara, se vio recompensado con la instauración en la iglesia conventual de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento ante el que las Hermanas por turnos tributan amor, adoración y reparación.


Tras 53 años de vida consagrada, murió repentinamente de un infarto de miocardio el 22 de enero de 1973. Tras la noticia de su muerte, centenares de fieles sorianos y foráneos, acudieron a despedirse de ella, y a dar gracias al Señor por su testimonio, dejando patente que sí es posible evangelizar desde el claustro. Enterrada en tierra en el cementerio conventual, en 1982 se procede a la exhumación de su cadáver hallándose incorrupto. Es entonces trasladado a una capilla de la iglesia del monasterio, donde es visitado por los fieles.


En abril de 2014 el Papa Francisco promulga el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Sor Clara de la Concepción, declarándola venerable, y permitiendo el desarrollo del proceso hacia el siguiente paso, la beatificación.

Las Clarisas de Soria afirman que Madre Clara sigue siendo hoy para ellas un pilar de la comunidad, que se esfuerza por vivir sus ideales, que no son otros que los vividos por San Francisco y Santa Clara, y transmitirlos a las nuevas generaciones de Clarisas. La bendición del Señor ha permitido que el monasterio de Soria (que cuenta con 54 monjas) haya podido revitalizar o fundar monasterios en Medinaceli (Soria), Valdemoro (Madrid), Zimbabwe y Mozambique.


388. Misioneros Eucarísticos de la Esperanza



"El fin para el que Dios ha llamado a los Hermanos Misioneros Eucarísticos de la Esperanza es para honrar a Nuestro Señor Jesucristo como fuente y modelo de toda verdad, camino y vida, y para proclamar que Él es la única Esperanza para la humanidad”.

Los Misioneros Eucarísticos de la Esperanza son una Sociedad de Vida Apostólica en formación cuyo carisma se centra en la virtud teologal de la esperanza, que es respuesta del corazón humano a la acción de la Misericordia Divina que sale a su encuentro. Los Hermanos contemplan en la virtud de la esperanza el núcleo de las tres virtudes teologales, entendiendo que una fe sin esperanza es inoperante, y una caridad sin esperanza es frustrante. Su espiritualidad se alimenta del testimonio de San Francisco de Asís, en especial de su vida de fraternidad y pobreza; de San Martín de Porres aprenden la verdadera humildad ante Dios y los hombres; y de San Juan de la Cruz su vida orante y contemplativa. La Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de la Esperanza es la Patrona de la comunidad. Profesan un cuarto voto de servicio.


“La fe nos orienta y acerca a Dios; la esperanza nos fortalece y estimula; la caridad nos confirma y sostiene. Por la fe percibimos, contemplamos a Dios; por la esperanza confiamos y nos acogemos a Él; por la caridad lo mostramos, lo manifestamos”.

Su estilo de vida es semi-contemplativo con una intensa vida de oración litúrgica y personal, y abierto al apostolado de servicio a la Iglesia, en profunda comunión con el obispo, para ser sembradores de esperanza. Los Hermanos se encuentran en España y la República Dominicana.