332. Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento



“¡Que se conviertan todos Señor, que todos te amen! ¡Pero pronto, Señor! Mi corazón no puede sufrir más que se robe a Dios toda la gloria que esas almas, hechas a imagen y semejanza suya, pudieran darle, si le conocieran”.

Madre María Inés Teresa del Santísimo Sacramento
(1904-1981)


Las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por la Beata María Inés Teresa Arias Espinosa en 1945, en Cuernavaca (México). En 1929, la Madre María Inés ingresó en el monasterio de Clarisas Sacramentarias en California, ya que la comunidad se encontraba exiliada por la persecución religiosa en México. En el monasterio sintió la llamada de formar una comunidad contemplativa y misionera, y recibió el apoyo unánime de su comunidad y el beneplácito de la Sede Apostólica. Fundó dos comunidades en México, en Cuernavaca y en Puebla, y en 1951 la Santa Sede dio la aprobación pontificia para la fusión de ambos monasterios en un nuevo Instituto Religioso.


La Beata María Inés (sentada) con las primeras Hermanas
enviadas a Japón (1951)


Con el hábito vestido hasta los años 70

El lema del Instituto es “Oportet Illum regnare” (Urge que Él reine) y expresa la vocación de las Hermanas que están llamadas a la evangelización, compartiendo la misión de la Santa Iglesia de dar a conocer el mensaje evangélico a todos los hombres y mujeres, en todos los lugares de la tierra. El espíritu del Instituto es eucarístico, mariano, sacerdotal y misionero, teniendo como base la adhesión a la Voluntad Divina, fuente de alegría, y como centro Jesús Sacramentado, que es el Guía, Amor y Fuerza de las Hermanas.


Las Misioneras Clarisas trabajan por el Reino de Cristo en clínicas y dispensarios, catequesis, grupos de jóvenes, guarderías y colegios, residencias universitarias, casas de Ejercicios Espirituales, misiones ad gentes, etc. El Instituto está presente en México, Costa Rica, Argentina, Estados Unidos, España, Italia, Irlanda, Rusia, Japón, Corea, Indonesia, Sierra Leona, Nigeria e India.




España

* Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento
Colegio Mayor Santa Clara
Ctra. San Emeterio s/n
31190 Cizur Menor (Navarra)
España

* Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento
C/ Corregidor Juan Fco. de Luján, 21
28030 Madrid
España



Misioneros de Cristo para la Iglesia Universal


En 1979, en Monterrey (México), la Madre María Inés funda el Instituto de los Misioneros de Cristo para la Iglesia Universal, formado por Religiosos Sacerdotes y Hermanos, cuya misión es llevar la Buena Nueva del Evangelio a quienes no la conocen, hacer que quienes la conocen la vivan con plenitud, y recordar a los que han olvidado o se ha enfriado su fe que Dios los ama y quiere que vivan. Los Misioneros se dedican a las misiones ad gentes, la catequesis, la atención sanitaria y médica, la educación de la niñez y juventud, la atención de parroquias y vicarías, la dirección espiritual y los Ejercicios Espirituales, etc. Están presentes en México y Sierra Leona.

331. Esclavos de Jesús Sacramentado



A los pies de tu altar

Los Esclavos de Jesús Sacramentado son una Asociación Pública de Fieles (marzo de 2011) fundada por los PP. Alexander Arcía e Iván Pineda en 2005, en la Diócesis de Santiago de Veraguas (Panamá). La Comunidad está formada por religiosos sacerdotes y hermanos, dedicados a transmitir al Pueblo de Dios el amor de Jesús Eucaristía. Los Esclavos se consagran a la oración contemplativa y la adoración del Santísimo Sacramento, promoviendo e instaurando la Adoración Perpetua. Junto a los tres votos clásicos, profesan un cuarto voto de consolación para ser puentes entre Dios y sus hijos amados, para que éstos lo conozcan y experimenten su Misericordia. Sus Santos protectores y modelos son San José, San Pío de Pietrelcina, la Beata Teresa de Calcuta y el Beato Juan Pablo II. Los Esclavos ejercen su apostolado en la predicación, los retiros, la catequesis, las conferencias sobre la Eucaristía… la formación de monaguillos, evangelizadores, visita a los enfermos, etc.


El 1 de enero de 2012 nace la rama femenina de las Esclavas de Jesús Sacramentado, con el mismo carisma y espiritualidad.


330. Hermanas Franciscanas de Santa Clara



“En todo la Hermana recurra al Santísimo Nombre de su Esposo, que no dejará de complacerla, de consolarla, de endulzar el corazón de quien lo ama y lo llama”. (Madre Teresa, 1867-1934)


Las Hermanas Franciscanas de Santa Clara son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por la Madre Teresa de Jesús Cortimiglia en 1903 (Italia). El Instituto está agregado a la Tercera Orden Regular de San Francisco, cuya Regla profesan las Hermanas.


Su carisma consiste en observar el Santo Evangelio, siguiendo a Jesús en pobreza, castidad y obediencia, según el estilo orante, fraterno, pobre, alegre y humilde de San Francisco de Asís y Santa Clara. Se consagran al servicio de los más necesitados, como son los niños, jóvenes y ancianos necesitados. Trabajan también en el campo educativo y en la pastoral catequética y misionera. El Instituto está presente en Italia, Suiza, Polonia, Panamá y Colombia.


329. Religiosas Misioneras de María "Ianua Coeli"



Las Religiosas Misioneras de María “Ianua Coeli” (Puerta del Cielo) son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por la Madre María del Pilar Arechavaleta Iturrioz (Bilbao, 1880- Madrid, 1973) en 1940, en Madrid (España). La Madre María del Pilar, que había sido colaboradora de la Beata Rafaela Ybarra (fundadora de las RR. Ángeles Custodios) y miembro de su Congregación, funda en Madrid una comunidad de mujeres dedicadas a proteger y rehabilitar a la juventud, explotada o en riesgo por causa de la pobreza en plena postguerra, de todas las clases sociales, nacionalidad o credo, con cursos de capacitación profesional.


Las Religiosas siguen realizando su labor a favor de la juventud en colegios y residencias estudiantiles (España, con seis comunidades), y obras para la protección de menores y juventud necesitada (Perú, con cuatro comunidades en Arequipa y en Callao).



328. Carmelitas Misioneras del Inmaculado Corazón de María



“Dejad que los niños se acerquen a Mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos”. (Mt 19,14)


Las Carmelitas Misioneras del Inmaculado Corazón de María son una Asociación Pública de Fieles fundada en 1994 por las Hermanas Marina de Jesús Sibrian Menjívar y Marta Lidia Hernández Ostoga, en la Diócesis de Sonsonate (El Salvador).


Las Hermanas dedican sus vidas a extender y difundir el amor al Inmaculado Corazón de Nuestra Madre María Santísima. Este amor cristaliza en la atención que las Hermanas ofrecen a los pequeños hijos de la Madre de Dios: los niños y niñas abandonados y en estado de necesidad.


Para ello fundaron el “Hogar Inmaculado Corazón de María” donde atienden a los niños desamparados y sin recursos económicos. Allí, en un ambiente de verdadera familia, los pequeños tienen un lugar donde vivir, reciben amor, educación, alimentación, vestido, asistencia médica y psicológica. Las Hermanas también se dedican a las misiones parroquiales en sectores pobres y a la evangelización casa por casa. Están presentes en El Salvador.



¿Cómo son los jóvenes que vienen a nosotros? Responden los Dominicos



Foto oficial de la reunión

Del 11 al 14 de abril de 2012, en Lisboa, tuvo lugar la reunión de Provinciales y Vicarios Dominicos de Europa, presidida por su Maestro General Fray Bruno Cadoré. Su tema, el de la Misión de la Orden en la postmodernidad. Entres las diversas ponencias nos ha llamado la atención la de Fr. Miguel de Burgos, Provincial de la Bética (España), sobre los rasgos de los jóvenes que se interesan por la vida de la Orden y los retos que plantean a la comunidad formativa. La transcribimos a continuación:

(…) Si hablamos de nueva evangelización es necesario decir que no se puede anunciar el Evangelio en los mismos términos y coordenadas teológicas de siempre, pues entonces no podríamos hablar de algo nuevo.

Uno de los elementos importantes es que si en la modernidad se ha tenido en cuenta el ateísmo, el ateísmo militante, y de ello se ha hecho una lucha, en la posmodernidad muchos hablan de que ahora no es el problema. El peligro no es tanto luchar contra el ateísmo, sino contra dos fenómenos muy dispares, pero nada sorprendentes: la indiferencia religiosa o su contrario, el fundamentalismo. Este segundo es más peligroso, si cabe, porque desde la indiferencia se puede llegar a una experiencia sanadora y buscadora de Dios y del sentido de la vida religiosa. No lo vamos a analizar, pero yo diría que prefiero hablar antes con un indiferente religioso que con un fundamentalista que todo parece tenerlo claro, sin que quepa fácilmente en su mente, y en su corazón, el misterio afectivo de la misericordia para vivir o perdonar. Y en este caso deberíamos preguntarnos si entre nuestras vocaciones a Dominicos vienen más de una actitud de indiferencia religiosa o de fundamentalismo. Esto “da que pensar”… como dice Ricoeur.

Datos suministrados por diversos formadores sobre los jóvenes que se interesan por nuestra Orden:

- Vienen pocos, y quizás no vienen aquellos que deseamos que lo hicieran, en los que hemos invertido tiempo, dedicación y cuidado. No suelen venir los jóvenes de nuestros colegios, parroquias, ni residencias universitarias.

- Y no son tan jóvenes. El arco de edad es muy amplio y variado, aunque predominan las edades de quienes ya han tenido experiencias serias.


Con el Maestro General en su visita a España en 2011

- Suelen ser conservadores, como la mayoría de los jóvenes actuales. En sensibilidad religiosa lo son, pero también a nivel político (les cuesta el compromiso), y a nivel social. Y por supuesto, a nivel eclesial y litúrgico. Es lo mismo que decir que son inseguros, y que aunque no lo aparentan, tienen miedo. Por eso necesitan agarrarse a normas y tradiciones.

- Vienen heridos, a veces rotos y hasta decepcionados. Ya han probado muchos caminos, tienen experiencias muy diversas. A veces, inconscientemente, sólo piden ser queridos, ser escuchados, ser sanados. Porque quizás la sociedad no tiene muchos ámbitos de sanación profunda. Y si los tiene, y ellos los conocen, les han decepcionado.

- Son los jóvenes de las nuevas tecnologías. Nos han conocido en Internet, en nuestras páginas oficiales, y también en aquellas otras personales de algunos frailes o instituciones. Ya se han descargado nuestras Constituciones y han ojeado nuestros Capítulos Generales (digitalizados, claro).

- No han sentido el flechazo por la Orden. Han visto otras opciones, y finalmente deciden ésta. A veces provienen de otros Institutos o Seminarios. Cuando pasan un tiempo con nosotros les convence y hacen suyo nuestro estilo y carisma.

- Proceden de culturas variadas. No es extraño que jóvenes de otros países (sobre todo de países menos desarrollados) soliciten ingresar en España. Nos encontramos también con jóvenes de otros países que han pasado en el nuestro los últimos años, y que están en proceso de regularización. De cualquier forma se mueven mucho, no tienen miedo a viajar…


En el Capítulo General, Roma 2010

- Tienen un camino de fe muy irregular y hasta simple. Muchos tienen una formación cristiana mínima, y a veces de oídas, recibida en una escuela laica. En ocasiones no la han recibido en el ambiente familiar. Pero han vivido alguna experiencia que les ha marcado y hecho reconsiderar su propia vida. Es urgente ayudarles a vivir una experiencia cristiana seria, iniciarles en la oración, en la práctica religiosa.

- Les cuesta renunciar a los bienes materiales. Ya lo han tenido todo: un trabajo, una autonomía económica, un estilo de vida acomodado, unas familias bien situadas. Les cuesta tener que dejar su coche, su vivienda independiente, sus sueldos, sus empresas o puestos de trabajo, la libertad de salir, o de ir a un gimnasio.

Han vivido de manera independiente e individualista. Han tenido independencia de sus familias, y en ocasiones tienen una vinculación débil a ellas.

- Han probado muchas experiencias. Se han enamorado y desenamorado; han vivido en pareja; han probado las aventuras sexuales sin mucho compromiso. No han sido ajenos al alcohol, o hasta las drogas más comunes. Han viajado bastante y conocido muchas realidades.

- Se muestran seguros, pero no lo son. No tienen certezas absolutas de que éste sea su camino; quizás han probado otros carismas religiosos, otros Institutos, y no han encajado en ellos. Son indecisos…

- Tienen mucha necesidad de comunicación, pero no son del todo transparentes. Te piden, para comunicarse contigo, el móvil, el “whatsapp”, el correo electrónico, las redes sociales… Pero no acabas de conocerlos, no se dejan ver del todo…. Se comunican mucho en cantidad, pero poco en calidad.

- Temen el conflicto, la propia crisis. Necesitan mantener una seguridad exterior donde no puedan ser cuestionados por nadie.


Noviciado Interprovincial de España: toma de hábito de dos novicios en Sevilla (2010)

- Viven con pasión el nivel afectivo, en lo que tiene de positivo y de negativo. A veces no terminan de definirse a nivel de orientación sexual. Pero no se comprometen del todo.

- Tienen ilusión, mucha ilusión, por vivir el futuro. Aunque ellos se consideran “del presente”. Lo sueñan e imaginan. Y tienen una tremenda urgencia de empezar a vivirlo, aun a costa de quemar etapas, de adelantar acontecimientos. Quieren el mañana ahora…

- Cuestionan, nos cuestionan. Cuestionan las normas morales y las normas de la Iglesia, a veces sin argumentos definidos. Cuestionan nuestro estilo de vida, que en ocasiones asumen “porque no hay más remedio”. No les gustan las prohibiciones y les cuesta aceptar la autoridad.

________________________

No comentaremos este perfil porque nos extenderíamos mucho. Solamente diremos que son unas apreciaciones interesantes, posiblemente cercanas a la realidad, aunque a veces incoherentes pues tanto se dice que estos jóvenes “suelen ser conservadores, como la mayoría de los jóvenes actuales. En sensibilidad religiosa (…) por supuesto, a nivel eclesial y litúrgico. Es lo mismo que decir que son inseguros, y que aunque no lo aparentan, tienen miedo. Por eso necesitan agarrarse a normas y tradiciones” y a la vez que “tienen un camino de fe muy irregular y hasta simple (…) cuestionan las normas morales y las normas de la Iglesia”. Y por último, estaría bien que confeccionasen también un perfil de ellos mismos, de sus rasgos reales como Dominicos. Sería muy interesante…

327. Franciscanas de la Inmaculada



Las Franciscanas de la Inmaculada son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio fundado por los PP. Stefano Maria Manelli y Gabriel Maria Pelletieri, Franciscanos de la Inmaculada, en 1970 (Italia). Su intención consistió en renovar la vida religiosa en su pureza original para darle nueva fecundidad. Fijaron su mirada en las fuentes para llevar a cabo fielmente la observancia de la Regla de San Francisco en la tradición conventual. Para ello se inspiraron de manera especial en las vidas ejemplares de San Maximiliano María Kolbe y San Pío de Pietrelcina.


Las Hermanas profesan un cuarto voto de total consagración a la Inmaculada. Difunden la devoción mariana allí donde se encuentran, sirviendo y amando a la Inmaculada como medio de expansión del Reino de Cristo.


Junto al apostolado tradicional (catequesis, caridad, misiones…), las Hermanas utilizan los medios modernos para la evangelización: prensa, editoriales, televisión, radio, y todo aquello que contribuya a edificar el Cuerpo de Cristo. El Instituto está presente en Italia, Austria, Francia, Polonia, Reino Unido, Filipinas, Australia, Argentina, Brasil, Israel, Benin, Nigeria y Kazajistán.


. Email, Europa: vienieseguimi@altervista.org  

Email, América: fsiusa@verizon.net  


+ Los Palomares de la Inmaculada (Colombaio dell´Immacolata)


Los Palomares de la Inmaculada son aquellos conventos de las Franciscanas de la Inmaculada destinados a la vida contemplativa y de penitencia. Allí las Hermanas se dedican a la oración, la penitencia, el trabajo manual y la vida fraterna, sosteniendo con su oblación y escondida fecundidad apostólica la labor de sus Hermanas y Hermanos Franciscanos de la Inmaculada.


 Actualmente existen cuatro de estos Palomares: dos en Italia, en Alassio (Savona, Imperia) y Città di Castello (Perugia); uno en Inglaterra, en Lanherne (Cornualles); y otro en Filipinas, en Carmen (Cebú).


Las Franciscanas de la Inmaculada forman parte de la Familia Franciscana de la Inmaculada junto a:


326. Franciscanas de la Milicia de la Inmaculada



Las Franciscanas de la Milicia de la Inmaculada son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano fundado por Fray Mieczysław Maria Mirochna OFMConv, en 1949 en Nagasaki (Japón).


La Hermanas profesan la Regla de San Francisco, iluminada y enriquecida por la espiritualidad de San Maximiliano María Kolbe en la entrega total y sin límites a la Inmaculada Madre, para ser instrumentos que salven almas para el Reino de Dios. Su apostolado comprende el campo de la educación catequética, el ministerio con enfermos y necesitados, los hogares para niños, residencias de ancianos desamparados, hogares para discapacitados físicos y mentales, etc. También editan revistas de temática franciscana-mariana y crean emisoras de radio. Están presentes en Japón, Corea del Sur y Polonia.



325. Comunidad Católica Luz de Cristo



“Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos y la luz de Cristo te alumbrará”. (Efesios 5,14)

La Comunidad Católica Luz de Cristo es una Asociación Pública de Fieles fundada por el Hno. Carlos Alberto García Ramírez en 2001, en Santiago de Cali (Colombia). Los Hermanos están llamados a ser luz de Cristo en el mundo, con opción preferencial por los pobres viviendo como pobres. Su espiritualidad es carismática, eucarística y mariana. Carismática porque asumen la espiritualidad de la renovación carismática católica y reconocen la acción del Espíritu Santo en sus vidas recibiendo de Él dones y carismas para el servicio evangelizador; Eucarística porque reconocen a Jesús Eucaristía como el centro y culmen de su vida espiritual; y Mariana ya que viven a María Santísima, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Luz, como Madre y guía en el camino de la vida y en la escuela del servicio a los hermanos.


Su apostolado consiste en la catequesis, en las obras sociales (atención espiritual y alimentaria de niños, mayores y adultos, acompañamiento a familias de escasos recursos…) y la misión evangelizadora (misiones populares). Con su labor buscan construir una sociedad más justa y equitativa, rescatando así los valores evangélicos olvidados en nuestro tiempo. La Comunidad Católica Luz de Cristo quiere mostrar al mundo que Jesús está Vivo, que ha resucitado, y que su propuesta de vida es posible encarnarla.