225. Monjas Mínimas



San Francisco de Paula (1416-1507)

San Francisco de Paula había fundado en 1435 la Orden de los Ermitaños de San Francisco de Asís o Frailes Mínimos. Este nombre de "mínimos" indica la vocación de humildad, teniéndose estos frailes como los más pequeños de todos los religiosos. La primera aprobación de la Regla data de 1493 y la definitiva de 1506 y en ella destaca el cuarto voto de vita cuadragesimalis: la Santa Regla impone abstinecia total y perpetua de carne y un modo de vida cuaresmal.


Frailes Mínimos


Los Mínimos llegaron a España en 1492 y aquí se suscitó el entusiasmo de varias muchachas que pidieron a San Francisco de Paula el ser recibidas en su Orden para llevar una vida semejante a la de los frailes desde la estricta clausura papal. San Francisco acogió su petición y la nueva rama femenina (Segunda Orden) comenzó a andar el 11 de junio de 1495 en Andújar (Jaén. España). En 1506 fue aprobada su Regla.


El carisma de las Mínimas consiste en la ascesis cuaresmal para una constante conversión con frutos dignos de penitencia en unión con Cristo Crucificado, como servicio eclesial. La vida de las Monjas Mínimas es una vida sencilla, de trabajo, silencio y oración. Tienen diariamente un tiempo dedicado a la formación permanente y un tiempo de recreación. Su misma espiritualidad de caridad, humildad y penitencia forja en ellas ese talante de sencillez y alegría que las caracteriza.


Otra faceta de la espiritualidad Mínima es la gran devoción del Fundador a la Virgen y que transmitió a sus hijas. Para ellas la Virgen María es después de Cristo el modelo más eminente: ejemplo de humildad, de contemplación de consagración y de unión íntima con el Señor.


Las Mínimas están presentes en España (con la mayoría de monasterios), Italia, Filipinas y Méjico.

* Monjas Mínimas (web)

224. Fraternidad Monástica del Cristo Orante


La Fraternidad Monástica del Cristo Orante es una Asociación Pública de Fieles fundada por el P. Óscar Portillo en 1996 en la Archidiócesis de Mendoza (Argentina). Los monjes, en soledad y vida fraterna, buscan vivir y manifestar a Cristo orante y Maestro de oración. En el monasterio pretenden llevar una vida simple, hogareña, de oración y trabajo como la de Jesús de Nazaret en su vida oculta. Acuden al Coro para el rezo del Oficio Divino, realizan las labores agrarias en el campo, tienen un taller donde producen artesanías (organizan cursos de iconografía), comparten en fraternidad...


Los monjes, de vida contemplativa, realizan un moderado apostolado que consiste en recibir a los fieles para la Santa Misa, oír confesiones, organizar retiros espirituales y charlas, y dirigir espiritualmente a quienes lo soliciten. Una vez al año bajan a la ciudad de Mendoza y allí predican a los fieles, reuniéndose hasta dos mil almas.


Monasterio del Cristo Orante
Camino a Estancia Silva s/n (5561) Tupungato
Argentina
Tel/Fax: (02622) 488967
Dirección postal: CC. 10 (5561) Tupungato

223. Comunidad Hijos de María



“Por medio de María comenzó la salvación del mundo, por medio de María debe tener su cumplimiento”

La Comunidad Hijos de María es una Asociación Pública de Fieles fundada en 2009 en la Diócesis de Modena-Nonantola (Italia). La Comunidad siente el llamado interior de María para dar su vida por la formación de una nueva generación de apóstoles, religiosos y laicos, capaces de vivir heroicamente para la exaltación de la Iglesia y la salvación de las almas. Quieren ser los que San Luis María Grignon de Monfort denominaba “los apóstoles de los últimos tiempos”. Juntos, seglares de la comunidad y religiosos, trabajan en la perspectiva de la Nueva Evangelización.


Toma de hábito

María Santísima es propuesta como Madre y escuela donde se moldean las almas que quieren asemejarse a la de su Hijo Jesucristo. Junto con ella preparan a la Iglesia como Esposa para que dé su bienvenida a Cristo- Esposo al final de los tiempos. Promueven y difunden la devoción mariana según el espíritu del Santo de Monfort y de San Maximiliano María Kolbe. Trabajan al servicio de las parroquias y en diversos ministerios como catequesis, dirección espiritual, promoción del culto eucarístico, actos de piedad marianos… Están presentes en Italia.



222. Frailes de los Enfermos Pobres



Los Frailes de los Enfermos Pobres son una Asociación Pública de Fieles fundada por el Hno. Richard A. Hirbe en 2001 en Los Ángeles (EEUU). Los Hermanos se entregan a Dios al servicio de los enfermos, pobres y marginados que reciben en nombre de Cristo. Su misión consiste en ser prolongación del rostro compasivo de Jesús que pasó por el mundo haciendo el bien. En este sentido, ayudan a los enfermos, pobres y marginados para que encuentren sentido a su sufrimiento y vean a la enfermedad como posibilidad de redención uniéndose a la Pasión de Cristo, invitándoles a una vida más plena en la Iglesia, una vida llena de esperanza. Los frailes profesan un cuarto voto de total disponibilidad al enfermo. Su Patrona es la Virgen de Guadalupe, la Madre compasiva que conoce a sus hijos. Palabras de María a San Juan Diego y que los Hermanos trasladan a los enfermos en su lecho de dolor: "¿No estoy aquí? ¿No soy tu Madre? ¿No estás bajo mi protección? ¿Acaso no sé todos los deseos de tu corazón?".



221. Hermanas de Nuestra Madre de la Divina Gracia



Las Hermanas de Nuestra Madre de la Divina Gracia son una Asociación Pública de Fieles fundada en la Diócesis de Saginaw (EEUU) en 2010. Su origen radica en cuatro Religiosas que habían sido miembros de un grupo sedevacantista en los EEUU. En 2007 profesaron la fe católica y fueron readmitidas a la comunión de la Iglesia. El 25 de mayo de 2010 profesaron sus votos en la capilla de la Inmaculada de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Las Hermanas tienen por carisma vivir y trabajar para secundar el cumplimiento de la oración de Jesús en la noche previa a su Pasión: “Por ellos me consagro, para que también ellos sean santificados en la verdad…”. A través de los votos de pobreza, castidad y obediencia, las Hermanas reflexionan más a fondo esta consagración en la verdad que Cristo realizó con su muerte y resurrección. Junto con María, Madre de la Gracia Divina, buscan ser partícipes de esta muerte que dio a luz los frutos de la gracia para una nueva vida.


Para reforzar sus lazos de unidad y de caridad, las Hermanas renuevan diariamente su ofrenda a Dios por la participación en el Sacrificio Eucarístico, la Santa Comunión y la adoración cotidiana del Santísimo Sacramento. En esta vida orante la Comunidad intercede por el reinado de la verdad en los corazones de todos los hombres, la unidad en la Iglesia y el ecumenismo verdadero entre cristianos. Trabajan en varias parroquias.