31. Monjes Jerónimos, Orden de San Jerónimo



“De esta manera, por la profesión de los Consejos Evangélicos y vacando sólo a Dios, con la ofrenda de nuestro ser y de nuestra vida, elevamos nuestras voces al Padre en un continuo himno de adoración, de alabanza y de acción de gracias, encomendamos las grandes intenciones de la Iglesia, "aplacamos la ira de Dios contra los pecados del mundo" y ayudamos a que se dilate el Pueblo de Dios con misteriosa fecundidad apostólica, cooperando espiritualmente para que la edificación de la ciudad terrena se funde siempre en el Señor y se ordene a Él, no sea que trabajen en vano quienes la edifican.” (Constituciones nº 5)

La Orden de San Jerónimo fue aprobada por el Romano Pontífice Gregorio XI en 1373 con la bula Salvatoris humani generis. Su origen radica en varios grupos de ermitaños españoles e italianos que deseaban imitar la vida de San Jerónimo en comunidad. Entre ellos, destacan Fray Pedro Fernández Pecha y Fray Fernando Yáñez de Figueroa. El Papa los aprueba dándoles como norma de vida la Regla de San Agustín y permitiéndoles llamarse frailes o ermitaños de San Jerónimo. En 1414, Benedicto XIII los erige en Orden exenta.


Por su vida observante, austeridad y espíritu de penitencia, fueron altamente favorecidos por la Monarquía Española, especialmente la Dinastía de los Austrias. Tuvieron los monasterios más grandes y hermosos de España, como el de Santa María de Guadalupe en Cáceres, Nuestra Señora de Fredesval en Burgos, San Miguel de los Reyes en Valencia y, sobre todo, el Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial en Madrid, Panteón Real. Con las leyes liberales, anticatólicas y desamortizadoras de 1835, los Jerónimos fueron desposeídos de sus 48 monasterios y sus mil monjes fueron exclaustrados. No habían salido de la península Ibérica (en Portugal corrieron la misma suerte) y esto supuso su sentencia de muerte.


Fray Manuel de la Sagrada Familia,
restaurador y Mártir

Las Jerónimas (ver aquí) subsistieron a duras penas y se recuperaron con el tiempo. Cercano al cumplimiento de los 100 años prescriptivos que establecía el Derecho Canónico para la extinción de una Orden religiosa, el P. Manuel de la Sagrada Familia (Sanz Domínguez) recibe la inspiración divina de restaurar la que fuera gloria de la vida monástica española. En 1925 comienza la restauración, con la bendición de Pío XI, en el Monasterio de Santa María del Parral en Segovia. En 1936, durante la Guerra Civil, fue apresado y martirizado por los republicanos ateos en Paracuellos del Jarama. Su sangre derramada por Cristo trajo para la recién restaurada Orden las bendiciones del Cielo.


Fray Andrés (dcha.), Prior del Parral

La Orden de San Jerónimo es una institución monástica, de carácter puramente contemplativo, “que en soledad y silencio, en asidua oración y animosa penitencia, pretende llevar a sus monjes a la unión con Dios, consciente, por otro lado, de que cuanto más intensa sea esta unión por su propia donación en la vida monástica, tanto más espléndida se hace la vida de la Iglesia y más vigorosamente se fecunda su apostolado”. Así pues, la jornada del monje Jerónimo se desarrolla entorno a la vida litúrgica y de oración, ya que “la principal y mayor parte de la vida ordenó esta Religión para el coro y alabanzas divinas: ocupación de ángeles”, y las tareas intelectuales y de trabajo. En el curso del día, santificando todas las horas, los monjes Jerónimos celebran con cantos y con gran belleza y solemnidad la Liturgia de las Horas. Con esto, el monje Jerónimo cumple su misión de tributar todo honor y gloria a Cristo y, por medio de él, al Eterno Padre.


“En esto pretende el monje parecerse principalmente a San Jerónimo: emplearse de día y de noche en las continuas alabanzas de Dios, cantar los salmos y celebrar con singular devoción los oficios divinos”.

La caridad pastoral impone a la comunidad monástica una fraterna acogida a todo el que quiera compartir seriamente su vida, siempre que queden garantizados dentro del monasterio la soledad, el silencio y el orden. Los Jerónimos han renunciado a la gloria de los altares, de la misma manera que la Orden de la Cartuja de San Bruno.


Tras el cierre definitivo del Monasterio de San Jerónimo de Yuste en 2010 (ocupado ahora por monjes Paulinos desde 2011) los Jerónimos están presentes en un sólo monasterio: Santa María del Parral en Segovia.


Santa María del Parral, Segovia

30. Fraternidad Monástica de Jerusalén

"Dios está en la ciudad y allí se le puede encontrar. La ciudad tiene ciertamente un poco de la fascinación de Babel y mil tentaciones que la llenan y que parece que constantemente pueden desviarnos del Señor. Pero en el desierto, también podemos ser tentados. En medio de las soledades podemos ser charlatanes y a la sombra de los claustros se puede ser muy mundano. Dios está en la ciudad y es preciso buscarle allí. A quien llama, él le abrirá. A quien pide, le dará. Y quien le busca, lo encontrará." (P. Pedro María Delfieux, Fundador)
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Las Fraternidades de Jerusalén nacen en 1975 en el movimiento de renovación inspirado por el Concilio Vaticano II, por iniciativa del Cardenal Marty, Arzobispo de París, y del R. P. Pedro Maria Delfieux. Esta familia está compuesta por una rama contemplativa, otra apostólica y otra laica.

La rama contemplativa se denomina Fraternidad Monástica de Jerusalén, y está compuesta por monjes y monjas. Su especificidad radica en establecer sus monasterios en el corazón de las ciudades. Oasis de oración, silencio y paz. Los religiosos de este instituto viven, a pesar de la diversidad geográfica de sus monasterios, el mismo carisma fundamental de vida fraterna, trabajo y acogida en el corazón de las ciudades, para llevar a los hombres al Corazón de Dios. Se distinguen particularmente por el acento que ponen en la belleza del Culto Divino. Rezan y cantan las Horas del Oficio, abierto al público, con una esmerada puesta en escena. A través del Culto Solemne ofrecido a Dios, los hombres y mujeres encuentran un camino para entablar relación con el Creador, relación que luego desarrollarán en la oración personal. Allí donde se celebra el Culto litúrgico con solemnidad y dignidad, las iglesias siempre están llenas y las vocaciones son florecientes.

No se trata de un monacato mixto. Las monjas y monjes viven separados aunque cercanos, puesto que se reúnen en los Oficios del Culto en la iglesia. Aunque son de vida contemplativa, no observan la clausura papal. Se dedican a realizar productos monásticos, publicar libros de espiritualidad y acoger personas que buscan un lugar de oración, en sus hospederías. Las Fraternidades Apostólicas tienen el mismo espíritu pero enfocado a las actividades parroquiales y de apostolado externo. Su última fundación ha sido en Roma, en el convento de la iglesia de la Trinidad del Monte, al final de la escalinata de la famosa Plaza de España. Actualmente están presentes en Francia, Italia, Bélgica y Canadá.

"Nuestras comunidades están especialmente consagradas a la Bienaventurada Virgen María. Deberán volver a ella cada día.... Porque ella es la Madre del amor fiel, ella te ayudará a amar. Porque ella es la luz en la oración, ella te ayudará a rezar. Porque ella ama el misterio del silencio, ella te introducirá a su secreto. Porque ella te ama, tu también debes aprender a amarla. Con María, haz todo lo que Cristo te pide y como ella, ¡alégrate! María conduce a la Jerusalén de hoy, hacia la Nueva Jerusalén... En Belén, María nos dio al Eterno Dios hecho un Niño pequeño. Junto a la Cruz ella estaba de pie cerca del Hijo mientras Él moría por ti. En Jerusalén, te revelará la Faz verdadera del Emmanuel." (Libro de Vida, nº 177)

29. Frailes Pobres de Jesús y María

"Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero... y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el Evangelio y sanando por todas partes" (Lc 9, 3.6)

La comunidad de los Hermanos y Hermanas Pobres de Jesús y María, tiene su origen en el deseo de un grupo de jóvenes de seguir fielmente a Jesucristo, Pobre, Casto y Obediente en una vida de auténtica pobreza. Pobreza radical pero digna, tal como la vivieron Nuestro Señor y sus Apóstoles. Como la vivieron en su origen las Órdenes Mendicantes y sus Fundadores y religiosos insignes: Francisco de Asís, Domingo de Guzmán, Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, etc. La comunidad es de espiritualidad franciscana- carmelitana. No poseen nada como propio y viven de la Providencia y la solicitud paternal de los obispos que los acogen en sus diócesis. Tienen como Regla inspiradora de vida, la de San Francisco. Los religiosos admiten vocaciones al sacerdocio y para Hermanos.

"Como se haga la oración, que es lo más importante, no dejará de hacerse todo lo demás" (Sta. Teresa de Jesús)

Algo característico de esta fundación, es su estilo itinerante: recorren grandes distancias pidiendo ser recogidos en la carretera, para predicar en diversos lugares urbanos y rurales, y peregrinar a los principales Santuarios Católicos. Dejan su existir en las manos del Padre Providente que les da de comer, les ofrece alojamiento y la oportunidad de predicar el Evangelio con su testimonio de vida y con la palabra. Su actividad apostólica es la predicación itinerante del amor de Dios ofrecido en Jesucristo. El camino para hacerse con este tesoro: a través de las manos de María Santísima, Reina y Madre. Tienen una especial devoción al Santo Escapulario del Carmen. Forman grupos marianos de oración en las parroquias y en los hogares familiares para fomentar el espíritu de oración y el amor a la Eucaristía, la Virgen y el Papa.

"Mando firmemente a todos los hermanos que de ningún modo reciban dinero o pecunia por sí o por interpuesta persona." (San Francisco, Regla Bulada)
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Actualmente se encuentran repartidos por varias diócesis italianas, aunque suelen moverse por varios países europeos durante sus predicaciones y viajes misionales.

28. Lumen Dei

Nuestra Señora del Encuentro con Dios

En 1968, el español Padre Rodrigo Molina Rodríguez, fundó en Perú la Sociedad Familiar Eclesial Unión Lumen Dei junto a la Hna. Josefina Serrano García (Cofundadora), y un grupo de laicos, con el fin de dar respuesta a las apremiantes necesidades tanto espirituales como materiales de los sectores más necesitados de la población. Esta asociación está integrada por religiosos sacerdotes y hermanos, religiosas, matrimonios y colaboradores.

"Atentar contra este destino de Dios que es Santa María Virgen Concrucificada, experiencia viva del Crucificado del Gólgota, es condenar al mundo a una incomprensibilidad cerrada y total." (P. Rodrigo Molina)

El anhelo del P. Rodrigo era trabajar y sufrir por amor a Dios y a la Iglesia, para dar a Dios el culto que Él desea: el de la rendida, disponible y sumisa adoración, el del cumplimiento fiel de sus Mandamientos y deseos, el de la obediencia a sus ministros, especialmente al Romano Pontífice, y el de convertir la propia vida en una obra de caridad espontánea, gratuita y generosa... Y así, en unión de fe y voluntades, crear plataformas para irradiar la Luz de Cristo y extender su Reino en su doble vertiente, natural y sobrenatural, en todas las actividades de la vida humana.

El Padre impulsó la Adoración Perpetua a Jesús Sacramentado y propagó incansablemente la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y a Nuestra Señora del Encuentro con Dios. Alentó a sus hijos a profundizar en la “Mediación Maternal” de María, y anhelaba ver definida como dogma de fe esta Verdad (Corredención).

Los religiosos/as de Lumen Dei sólo desean una cosa: ser especialistas en el encuentro del hombre con Dios y de Dios con el hombre. Y esto sólo lo alcanzan mediante la eucaristización y marianización de sus vidas. Cada miembro busca ser luz de María para posibilitarle al mundo un encuentro personal con Jesús. Pretenden ser así en el mundo de hoy lo que Jesús fue: ser luz para iluminar, ser santos para santificar, y así llevar el hombre y el mundo hacia Dios.

En cuanto al apostolado, Lumen Dei trabaja en 14 países (España, Italia, Irlanda, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Estados Unidos.) y cuenta con la aprobación eclesiástica en 64 diócesis de diversos países del mundo. Se le ha confiado la labor pastoral en 19 parroquias. Promueve el desarrollo integral a través de obras asistenciales (comedores populares, postas sanitarias, hospitales, centros de madres, atención a inmigrantes, ancianatos) y promocionales (desarrollo agropecuario y cooperativas). En el campo educacional, Lumen Dei dispone de 36 centros educativos de diverso grado. Actualmente, están tramitando la fundación de las primeras Universidades. Finalmente, promueve los medios de comunicación, fundamentales a la hora de transmitir el Evangelio. Para ello posee librerías, imprentas, estaciones de radio y televisión.

Religiosos

Aquí se sitúan los aspirantes al estado clerical y aquellos laicos varones que desempeñan diversos servicios en las comunidades apostólicas o contemplativas. El apostolado específico es realizar su ministerio sacerdotal en cualquiera de las formas aprobadas en la Iglesia. En especial, fomentar el crecimiento espiritual, propio y de las almas, con el fin de conducir a los hombres al encuentro con Dios por la administración de los Sacramentos, la predicación de la Palabra de Dios y la dirección espiritual. Y desempeñar todo lo concerniente a las funciones auxiliares al sacerdocio de Cristo, compatibles con el Derecho Universal de la Iglesia para los clérigos, como realizar obras de caridad-beneficencia (de misericordia), obras estructurales en las que pueda ejercer su ministerio sacerdotal, y en general, todo el amplio abanico de las acciones auxiliares que conlleva el Culto Divino.

Religiosas


Las religiosas, que viven en comunidad y son pobres, obedientes y célibes a imitación de Santa María, desempeñan la misión de “ayuda adecuada” del Sacerdocio de Jesús, en todo el ámbito de la actividad apostólica de Lumen Dei: obras asistenciales con ancianos y niños, sanitarias, educativas (desde la guardería hasta la enseñanza superior), de medios de comunicación (en radio, prensa y televisión), trabajos en parroquias y misiones, etc. En la realización de su apostolado específico, conjugan la acción y la contemplación, personificadas por Marta y María en el servicio a Jesús.
Vida contemplativa

En los ambientes de vida contemplativa, se vive el mismo espíritu de Lumen Dei, pero en residencias en las que se da una separación real del mundo, en comunidad fraternal, en silencio, en contemplación y en trabajo. Su misión específica es conocer y amar a Dios y, mediante su vida de unión con Él, dar a conocer a los hombres el amor de Dios y anunciar su mensaje de Salvación a través de los medios de comunicación (radio, televisión, difusión de buena prensa). No realizan un apostolado directo con los hombres, pero a través de los medios de comunicación llegan a todos.

27. Esclavas del Santísimo Sacramento y la Inmaculada

Las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada, son un instituto religioso contemplativo, fundado por la R. M. María Rosario del Espíritu Santo (Lucas Burgos) en 1944, en Málaga. En 1947 se trasladan a Granada donde son erigidas como congregación de derecho diocesano. La Madre Rosario reconoció al R. P. José Antonio de Aldama S.I. como co- fundador con ella del nuevo Instituto por la ayuda prestada. En los años 50, la fundación tuvo que sortear múltiples dificultades, fruto de la incomprensión.

"El Señor sembraba en su corazón la semilla de la vocación eucarística. Disfrutaba desde su más tierna infancia cuando veía incensar al Santísimo Sacramento. Pero fue el día de su primera Comunión, a los 10 años, cuando obsesionó su espíritu el ver los Sagrarios abandonados".

Las religiosas, en su ideal contemplativo viven la esclavitud eucarística y mariana. El carisma del Instituto es el culto de adoración al Santísimo Sacramento en unión íntima con la Virgen Inmaculada, la primera Esclava y Adoratriz de su Hijo. En la iglesia conventual, siempre hay una Esclava adorando a su Esposo. El Santísimo está las 24 horas del día expuesto, siendo amado y recibiendo el amor y la reparación de las religiosas y los fieles que se acercan. No es fácil encontrar actualmente iglesias que expongan a Jesús Sacramentado. La dejadez y falta de fe de los sacerdotes han mermado esta devoción. Las Esclavas, en cambio, con su profunda vivencia eucarística, perpetúan la adoración a Nuestro Señor, como es deseo manifestado recientemente por Nuestro Santísimo Padre Benedicto XVI. Estas religiosas también son apreciadas por la belleza y calidad de sus bordados y confección de ornamentos litúrgicos.

Lema congregacional: "Amor e Inmolación"

Las Esclavas se encuentran repartidas por diversos conventos de España y alguno que otro en el extranjero. Contacto: Religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada. C/ Mayor de Santa Marina, 20. 14001 Córdoba, España.

"¡Mis ojos están fijos en el Señor!"

26. Apóstoles de Jesús Crucificado

"Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle gracias. Si se os oculta, dadle gracias. Todo esto es un juego de Amor para atraernos dulcemente hacia el Padre. Perseverad hasta la muerte, hasta la muerte con Cristo en la Cruz." (San Pío de Pietrelcina)

Los Apóstoles de Jesús Crucificado son una congregación religiosa de derecho diocesano, fundada por el R.P. Domenico Labellarte en 1973. El P. Domenico había dado vida, bajo la guía de San Pío de Pietrelcina, a la “Obra al servicio de la Divina Misericordia” en 1943. El 23 de septiembre de 1968, día del tránsito del P. Pío, recibió la inspiración de fundar el nuevo instituto, que se caracterizará por subrayar la unión con Jesús Crucificado en un abandono confiado y total a la Voluntad del Padre. También desean imitar a la Santísima Virgen en su disponibilidad total al Plan Divino, así como aprender en la escuela de santidad del P. Pío.

R.P. Domenico Labellarte
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Los religiosos observan una disponibilidad absoluta para con Dios, discernida en la escucha interior, confrontando paciente y constantemente su propia vida con la Palabra de Dios y aceptando amorosamente su Voluntad. Esta actitud se manifiesta en la obediencia a los superiores, verdaderos representantes del Señor y en la fidelidad a la Iglesia y su Magisterio.

Fieles a la Iglesia, visten como lo que son: sacerdotes religiosos

Con su apostolado llevan la Palabra y el Amor Divinos, con preferencia a los que experimentan el dolor físico y espiritual. Ayudan a los párrocos, oyen confesiones, dirigen dispensarios, visitan a los enfermos, forman grupos de oración, etc. Atienden diversos apostolados, eficaces en llevar el amor de Jesús que se entrega, y en hacer amar a este Jesús Crucificado. Así, los que sufren encuentran la fuerza suficiente para elevar a Dios el propio sufrimiento y ofrecerlo por la salvación del mundo.

"Al final de los tiempos, me pondré en la puerta del Paraíso y no entraré hasta que no haya entrado el último de mis hijos." (San Pío de Pietrelcina)
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Los Apóstoles de Jesús Crucificado se encuentran presentes en Italia, Polonia, República Centro Africana y Filipinas.

25. Oblatas de Cristo Sacerdote



Mons. García Lahiguera
Apóstol de los sacerdotes

Las Oblatas de Cristo Sacerdote son una congregación de Derecho Pontificio nacida en Madrid en 1938. Sus fundadores son Monseñor José María García Lahiguera y la Madre María del Carmen Hidalgo. Durante la persecución religiosa de España, que inició en 1936, sintieron la moción del Espíritu Santo para fundar un Instituto cuyas religiosas se entregaran en oblación por la santidad de los sacerdotes. Sacerdotes que estaban siendo masacrados y eran necesitados por tantos católicos a las puertas de la muerte. Así captaron con fuerza el latido del Sagrado Corazón de Cristo en el momento cumbre de su entrega.


"Purifica mi alma en Tu mirada, para que en Tu presencia sólo quede Amor."

La congregación es de vida contemplativa. Las Hermanas viven entregadas a Dios en la soledad y el silencio del claustro. La penitencia y la oración constante constituyen la ocupación primordial de la Oblata: oración litúrgica en el Oficio Divino (con la belleza del canto gregoriano) y oración mental. Durante los trabajos cotidianos, también están llamadas a unirse en oración a Dios en pos de las vocaciones sacerdotales.


“En la vida contemplativa, las monjas que han entregado su vida de una forma tan radical, se esconden, desaparecen, se anonadan para dar vida al resto de la Iglesia.”

La oblación es el distintivo carismático de la congregación. Por la profesión religiosa, la Oblata queda unida de modo especial a Cristo Sacerdote, su Esposo. Su ofrenda, asociada al Sacrificio redentor de Jesucristo, se convierte en realidad concreta, vivida por la progresiva configuración con Cristo Pobre, Casto y Obediente hasta la muerte de Cruz. Este plan de vida, se realiza en el marco sencillo y alegre de la vida común, constante ocasión para practicar la caridad y la humildad con la Hermanas de hábito. Las Hermanas tienen recreación comunitaria los jueves y domingos así como en las festividades religiosas. Días de auténtica fiesta conventual en que se sale al campo, se dialoga, siempre bajo la atenta supervisión de la Madre Superiora que hace las veces de Cristo en el convento.


Las Oblatas se encuentran en España (Madrid, Salamanca, Huelva, Toledo, Moncada y en el Santuario de San Francisco Javier) y Perú.


“Pro eis ego sanctifico meipsum”

La Casa Madre, General y sede del Noviciado radica en Madrid: General Aranaz 22. 28027 Madrid.



24. Canónigos Regulares de la Madre de Dios



"Ciertamente, en la vida común de los hermanos que se da en los monasterios, hay excelsos varones, hombres santos. Por eso viven cotidianamente entregados a los cánticos, a la oración, a las alabanzas de Dios, a la lectura, trabajan con sus manos, se bastan a sí mismos, no piden nada avaramente..." (San Agustín)

Los Canónigos Regulares de la Madre de Dios son un Instituto Religioso de Derecho Pontificio adscrito a la Pontificia Comisión Ecclesia Dei. Siguen el Rito Romano en su Forma Extraordinaria. Fueron fundados hace cuarenta años por el Padre Wladimir Marie como un movimiento de renovación del espíritu canonical. La comunidad fue erigida en 1997 en Abadía de Derecho Pontificio, dependiente de la Santa Sede. Están presentes en las Diócesis de Carcassonne, donde se trasladaron a la venerable Abadía de Lagrasse, y Gap, donde tienen un priorato. Rondan la cincuentena de miembros.


Padre Abad con dos novicios

Los Canónigos son de vida semi- contemplativo con observancias monásticas. Aceptan vocaciones para sacerdotes y hermanos. La comunidad está gobernada por un Abad y la vida conventual se ordena bajo la Regla de San Agustín. Su espiritualidad es agustiniana y siguen también como maestro de vida a Carlos de Foucauld.


La vida del Canónigo Regular gira en torno a la vida litúrgica y la contemplación primeramente, y el apostolado y los estudios teológicos están en segundo lugar. La jornada comienza con la Liturgia de las Horas que se va repartiendo por el día (Lecturas, Laudes, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas). También la oración personal, la adoración eucarística, el capítulo comunitario, se alternan con las horas de trabajo manual, intelectual y los momentos de recreación. Todo el apostolado realizado fuera de sus muros, se hace en comunión con la Iglesia diocesana y su obispo. El apostolado consiste en la dirección espiritual de las almas, el sacramento de la reconciliación, programación de retiros, peregrinaciones, etc., sobre todo con vistas a paliar la indigencia de espiritualidad y vida interior.


Junto a los Canónigos están las Canonesas Regulares de la Madre de Dios que comparten con ellos las gracias espirituales y los apostolados.


Abadía de Santa María de Lagrasse